En el Parque Nacional Yellowstone, una especie de osos grizzly salvajes ha capturado el interés de los científicos. Para descubrir los secretos de la hibernación de los osos grizzly, un equipo de biólogos, médicos y físicos ha llegado a la zona. Utilizan tecnología avanzada de biotelemetría para realizar observaciones detalladas de los osos.
Antes de que llegue el invierno, los osos grizzly excavan sus madrigueras y las forran con ramas de pino para prepararse para la inminente hibernación. A medida que las temperaturas descienden, el metabolismo de los osos comienza a ralentizarse, y se vuelven perezosos, vagando lentamente por los campos y bostezando. Finalmente, los osos se retiran al fondo del bosque para comenzar su hibernación. Los científicos rastrean a los osos utilizando dispositivos de radio que se les han colocado, registrando todo este proceso.
Sin embargo, a veces el comportamiento de los osos puede ser desconcertante. En una ocasión, después de la primera nevada, un oso grizzly no entró inmediatamente en su madriguera, sino que continuó reforzando su refugio. No fue hasta que salió el sol, el clima se calentó y la nieve se derritió que el oso decidió hibernar. ¿Qué secretos se esconden detrás de este comportamiento?
Después de años de observación, los científicos han descubierto que los osos grizzly parecen poseer un misterioso "reloj biológico". Este "reloj" puede sentir el "pulso" de la Tierra, incluyendo la temperatura, la presión atmosférica, la cantidad de nieve y la disponibilidad de alimento. Cuando las temperaturas descienden, la primera señal del "reloj biológico" indica a los osos que comiencen a prepararse para la hibernación; la segunda señal los anima a vagar por el bosque; y la tercera señal indica que es hora de que los osos entren verdaderamente en hibernación.
¿Cómo perciben los osos grizzly estos cambios? ¿Cómo funciona su "reloj biológico"? Estas preguntas siguen siendo misterios sin resolver hasta el día de hoy.