En los últimos años, las temperaturas globales han ido aumentando gradualmente, lo que ha llevado a los científicos a analizar una gran cantidad de datos y descubrir que la temperatura media del siglo XX aumentó 0.5°C en comparación con el inicio del siglo. Este cambio ha suscitado preguntas sobre el 'efecto invernadero'. Algunos creen que es el resultado de una evolución natural, mientras que otros argumentan que se debe a las actividades humanas que causan el efecto invernadero.

Algunos científicos sugieren que el calentamiento del clima en el siglo XX podría ser una continuación del aumento de temperatura desde la Pequeña Edad de Hielo, representando un fenómeno natural normal. Su investigación indica que la Tierra ha experimentado múltiples ciclos de calentamiento y enfriamiento a lo largo de su historia, con duraciones variables que influyen en las fluctuaciones de temperatura. Sin embargo, otros científicos afirman que el calentamiento global es causado principalmente por actividades humanas que conducen al efecto invernadero. La producción industrial y las emisiones de vehículos liberan grandes cantidades de dióxido de carbono, y la destrucción de bosques dificulta su capacidad para absorber CO2, lo que resulta en un aumento de los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera y desencadena el efecto invernadero.

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) ha indicado que el aumento de la concentración de dióxido de carbono es la principal causa del calentamiento global. En los próximos 100 años, las temperaturas globales podrían aumentar entre 1.4°C y 5.8°C, lo que llevaría a desastres ecológicos severos. Problemas como la agricultura, el aumento del nivel del mar y las crisis de agua dulce podrían seguir, lo que podría resultar en la extinción de una cuarta parte de las especies de plantas y animales terrestres.

A pesar de la prevalencia de la teoría del efecto invernadero, algunos científicos tienen opiniones diferentes. Argumentan que la Tierra se está moviendo hacia un clima más fresco y húmedo, y que los cambios en la temperatura no se alinean completamente con las fluctuaciones en los niveles de dióxido de carbono. Además, el cambio climático está influenciado por los propios mecanismos de retroalimentación de la Tierra, como el aumento de las temperaturas que hace que los océanos absorban más CO2, extendiendo los ciclos de crecimiento de las plantas y el vapor de agua que refleja la radiación solar. Estos factores pueden mitigar colectivamente la tendencia del calentamiento global.