Los habitantes de cuevas prehistóricos vivieron durante la última Edad de Hielo, un tiempo en el que la Tierra era muy diferente a la actual. El hemisferio norte estaba cubierto por enormes capas de hielo y el nivel del mar era 90 metros más bajo que hoy. Las Islas Británicas y Sicilia estaban conectadas a Europa, el norte del Mar Adriático era árido, el Mar Negro era un mar interior y el Estrecho de Bering funcionaba como un puente terrestre. En estas condiciones, los habitantes de cuevas tenían acceso a abundantes recursos de caza, pero sus condiciones de vida eran extremadamente duras. Vagaban por la tierra, confeccionaban ropa con pieles de animales, construían refugios temporales e incluso desarrollaban estructuras sociales y culturas complejas.

Con los avances en la arqueología, nuestra comprensión de los neandertales se ha vuelto más clara. Se considera que los neandertales son una subespecie de Homo sapiens, con capacidades cerebrales comparables a las de los humanos modernos. No solo vivían en cuevas, sino que también construían otros tipos de viviendas, utilizando el fuego y herramientas para cazar y recolectar. A pesar de sus habilidades, los neandertales finalmente desaparecieron, posiblemente debido a cambios ambientales, competencia u otros factores desconocidos. La cuestión de si se extinguieron por completo sigue siendo un misterio.