Hace más de una década, un hombre japonés que estudiaba en una universidad de París asesinó brutalmente a su novia holandesa, desmembrando su cuerpo y consumiendo partes de él. Este impactante incidente conmocionó a la sociedad. El hombre se entregó posteriormente y fue diagnosticado como enfermo mental, lo que llevó a su confinamiento en un hospital psiquiátrico. Tras su liberación, afirmó ser una persona ordinaria, incluso publicó una autobiografía e inspiró una película basada en su historia. Sus grotescas acciones son difíciles de comprender, sin embargo, él cree firmemente que no cometió ningún crimen y expresa incluso el deseo de ser 'devorado' por mujeres occidentales.

Esta historia revela el lado oscuro de la naturaleza humana mientras refleja las actitudes complejas de la sociedad hacia la enfermedad mental.