¿Qué son las reliquias budistas? A lo largo de la historia del budismo, este fenómeno ha permanecido como un misterio sin resolver. Uno de los casos más famosos es el descubrimiento de las reliquias del Buda Kasyapa en la Pagoda de Tiger Hill en Suzhou, marcando la primera vez que se encontraron reliquias budistas dentro de una pagoda, lo cual es de gran importancia.
Según la leyenda, después de que el Buda Shakyamuni falleció, su cuerpo fue cremado, resultando en reliquias que se dividieron en tres partes: una ascendió al cielo, otra entró en el palacio del dragón y la última permaneció en la tierra. La parte terrenal fue compartida entre ocho países, cada uno construyendo una pagoda para preservarla. Actualmente, las reliquias del dedo y el diente del Buda se conservan en Fufeng, en la provincia de Shaanxi, y en Pekín.
Sin embargo, ¿cómo se forman estas reliquias? Durante siglos, los eruditos budistas, junto con investigadores médicos y biológicos, han estado explorando esta cuestión. Una teoría sugiere que las reliquias son el resultado de la práctica del Qigong, pero históricamente, no ha habido evidencia en el Qigong chino o en el yoga indio de que la cremación produzca reliquias. Otra teoría postula que las reliquias son en realidad calcificaciones en el cuerpo humano, particularmente piedras en los riñones o en la vesícula biliar. Un informe de un periódico de Hong Kong mencionó que el Maestro Baoxian había descubierto alrededor de ochenta a noventa reliquias después de la cremación, pero esta conclusión también es controvertida, ya que sigue siendo incierto si Baoxian tenía alguna enfermedad relacionada con piedras.
El renombrado practicante de medicina tradicional china Dong Jingcheng señaló que algunos monjes que practican meditación Zen sin acostarse también pueden no tener reliquias al morir. Los textos budistas describen las reliquias como compuestas de hueso, cabello y carne, considerándolas como la cristalización de las prácticas de moralidad, meditación y sabiduría. El Maestro Sheng Yen de Taiwán cree que la formación de reliquias está relacionada con el cultivo de estas tres prácticas, pero también puede involucrar la cristalización de secreciones corporales, añadiendo una capa de santidad y misterio.
Actualmente, no hay una explicación científica confiable para la formación de reliquias, lo que requiere una mayor investigación colaborativa entre los campos de la medicina, la biología y el budismo.