La cuestión de si la transición de los simios a los humanos representa una etapa temprana de la sociedad humana o una etapa de la evolución de los simios ha desconcertado a los académicos durante mucho tiempo. Una perspectiva argumenta que este período forma parte de la sociedad humana temprana, mientras que otra sostiene que pertenece a la etapa de los simios.

A finales de la década de 1980, académicos chinos introdujeron una nueva visión, sugiriendo que los "seres en transición" de simios a humanos representan una existencia independiente. Esta existencia no es ni humanos completamente desarrollados ni simios. Específicamente, estos "seres en transición" carecen de la capacidad para crear herramientas, no poseen ciertos rasgos biológicos de los simios primitivos y carecen de habilidades lingüísticas. Su organización social es simplemente un grupo más grande en lugar de las estructuras sociales más complejas descritas por Marx y Engels como la "infancia de la humanidad."

Por otro lado, estos seres en transición podían utilizar herramientas naturales para el trabajo, demostrando una división del trabajo entre manos y pies, caminando erguidos, formando grupos más grandes y permanentes, y desarrollando un lenguaje primitivo y una conciencia incipiente. Estas características los diferencian claramente de los simios y de los humanos completamente formados. Los académicos creen que reconocer la transición de simios a humanos como una etapa independiente ayuda a definir el alcance de la sociedad primitiva y evita los peligros de clasificar a estos seres en transición como humanos o simios. Este enfoque subraya la importancia de las discusiones de Engels sobre los orígenes humanos, al tiempo que evita confundir la organización social de los seres en transición con la de la sociedad humana.

La cuestión de la clasificación de la transición de simios a humanos es un problema teórico fundamental en el estudio de la historia humana, que requiere una exploración adicional para alcanzar un consenso.