Desde tiempos antiguos, las personas han buscado una forma intuitiva de registrar la compleja y diversa información geográfica. Los primeros intentos fueron descripciones orales, pero este método era difícil de difundir ampliamente. Con la llegada de la escritura, aunque los registros se volvieron más detallados, aún requerían que los lectores usaran su imaginación. No fue hasta la invención de los mapas que las personas tuvieron una herramienta para mostrar directamente las características geográficas. Según el 'Libro de Documentos', ya en la Dinastía Zhou, el Duque de Zhou creó un mapa de selección de sitio de Luoyang y se lo presentó al Rey Cheng. Esto indica que hace más de 3,000 años, los chinos ya habían dominado el arte de la cartografía.

En la Dinastía Jin, Pei Xiu mejoró aún más las técnicas de elaboración de mapas y propuso los 'Seis Principios de la Cartografía', haciendo que los mapas fueran más precisos y fiables. Sus métodos no solo tuvieron un profundo impacto en China, sino que también se difundieron en Occidente, promoviendo el desarrollo de la cartografía en Europa. Desde las Seis Dinastías hasta las Dinastías Yuan y Ming, la tecnología de elaboración de mapas en China avanzó continuamente, dejando atrás documentos históricos valiosos como el 'Mapa de China y Tierras Extranjeras' y el 'Mapa de las Huellas de Yu'. Estos mapas no solo mostraron el paisaje geográfico de su tiempo, sino que también proporcionaron referencias valiosas para investigaciones futuras.