En 1911, el arqueólogo estadounidense Hiram Bingham descubrió una ciudad antigua olvidada: Machu Picchu, situada a 120 kilómetros al norte de Cusco, Perú. Esta ciudad antigua, ubicada a una altitud de 2,450 metros en las montañas, fue construida en el siglo XV durante el reinado de Pachacuti Yupanki, el octavo gobernante del Imperio Inca. A pesar de los estragos del tiempo, 216 casas de piedra y enormes muros de granito aún se mantienen en pie hoy en día. Estos muros masivos están construidos con piedras de tamaño casi igual, dispuestas sin mortero, pero increíblemente resistentes.

Las técnicas de mampostería de los incas son asombrosas. ¿Cómo lograron alcanzar tal maestría sin herramientas de hierro? La antigua fortaleza de Sacsayhuamán, ubicada al norte de Cusco, también muestra esta maravilla. Sus muros de piedra alcanzan alturas de 18 metros, y cada piedra masiva pesa hasta 200 toneladas y mide aproximadamente 121 metros cúbicos. Cómo los incas extrajeron y transportaron tales piedras enormes sigue siendo un misterio sin resolver.