El misterio que rodea la muerte de Alejandro Magno sigue siendo una de las preguntas perdurables de la historia. Como uno de los más grandes conquistadores de la historia, la vida de Alejandro estuvo llena de leyendas. En el verano del 323 a.C., cayó repentinamente enfermo y murió en Babilonia a la temprana edad de 32 años. Historiadores de tiempos antiguos y modernos han propuesto diversas teorías sobre su causa de muerte, incluyendo malaria maligna, fiebre inducida por el consumo excesivo de alcohol e incluso envenenamiento. Cada teoría tiene su fundamento, pero la verdad sigue siendo esquiva.

Mientras estaba en el palacio de Babilonia, Alejandro estaba planeando nuevas conquistas cuando de repente comenzó a sentirse mal y su condición se deterioró rápidamente. Los informes indican que cayó enfermo con fiebre después de una noche de gran bebida, y su salud continuó empeorando hasta que falleció el 13 de junio. Su muerte ha suscitado un amplio debate; algunos la atribuyen a causas naturales, mientras que otros sospechan de un juego sucio. Estas especulaciones llevan a preguntarse si la muerte de este gran líder oculta secretos aún por descubrir.