En la región suroeste de India, específicamente en Kochi, se encuentra un pueblo judío que alberga una historia que abarca más de mil años. Una calle estrecha bordeada de tiendas y casas de color oscuro es hogar de personas de piel marrón que viven junto a judíos de piel blanca y cabello marrón o dorado. Al final de la calle se erige una sinagoga, que observa en silencio la fe y la herencia de la comunidad judía.

Sin embargo, con el paso del tiempo, muchos judíos han optado por irse en busca de mejores vidas en países como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido o Australia. Hoy en día, los servicios semanales en la sinagoga siguen siendo solemnes, pero el número de asistentes ha disminuido a solo unos pocos. La historia de los judíos blancos de India se está convirtiendo gradualmente en un recuerdo lejano.

Ha habido un debate continuo entre los académicos sobre cuándo llegaron por primera vez los judíos a India. Algunos creen que fue alrededor del 1000 a.C., otros sugieren el siglo VI a.C., mientras que algunos piensan que fue a finales del siglo I d.C. Cada una de estas teorías tiene su fundamento, pero aún no se ha llegado a un consenso. Las razones de su llegada varían; algunos creen que fue para escapar de la persecución, mientras que otros piensan que fue por motivos comerciales. Independientemente de la razón, Kerala en India ha sido durante mucho tiempo vista como un refugio ideal para ellos.