En una noche de tormenta en un pequeño pueblo del norte de India, se desató un evento sorprendente: un grupo de aves voló hacia los aldeanos, cayó alrededor de las antorchas y dejó de volar, muriendo finalmente. Cada otoño, durante la temporada de tormentas más frecuentes, ocurren en esta área específica de la jungla eventos similares de 'suicidio' masivo de aves, dejando a los científicos perplejos.

Igualmente misteriosa fue la muerte masiva de 835 orcas en 1946 en una playa de Mar del Plata, Argentina; en 1976, miles de calamares se vararon en Cape Cod, EE. UU.; y en 1980, 58 ballenas gigantes murieron en las playas de Nueva Gales del Sur, Australia. Estos incidentes provocaron amplias discusiones entre los científicos. Algunos creen que las ballenas encontraron tiburones u otras amenazas, mientras que otros piensan que fue debido a encallamiento, y algunos especulan que la confusión causada por reflexiones ultrasónicas podría ser la culpable. A pesar de varias hipótesis, la verdad sigue siendo elusiva.

El comportamiento de los lemmings es particularmente desconcertante, ya que se ha sabido que saltan al mar en masa, un fenómeno que ha persistido desde tiempos antiguos hasta el presente. Los científicos sugieren que puede ser un instinto de supervivencia o una forma de 'control de población', pero estas afirmaciones carecen de evidencia sólida. En 1975, antes de un gran terremoto en Haicheng, China, un gran número de serpientes de invierno cometieron suicidio masivo, pero las razones exactas siguen siendo desconocidas. Además, el miedo al fuego que muestran los escorpiones es desconcertante; durante un incendio, se ha observado que curvan sus colas para picarse a sí mismos, lo que lleva a su muerte.

Estos eventos de suicidio en el reino animal continúan desconcertando a los científicos. Aunque se han propuesto numerosas teorías, las verdaderas respuestas siguen envueltas en misterio.