En una noche de noviembre de 1966, se produjo una serie de avistamientos misteriosos cerca de Point Pleasant, Virginia Occidental. Una pareja y un trabajador de la construcción informaron haber visto una criatura conocida como el 'Hombre Polilla'. Este ser medía aproximadamente entre 1.80 y 2.10 metros, con enormes alas y ojos brillantes. Su comportamiento era inusual; a veces seguía vehículos, aparecía en transmisiones de televisión e incluso hacía que los perros ladraran sin parar. El Hombre Polilla parecía curioso acerca de los humanos, pero también generaba miedo. A pesar de numerosos relatos de testigos, hasta la fecha no se ha encontrado evidencia concluyente de su existencia.