A finales de la dinastía Qing, un tipo de medicina tradicional china conocido como 'huesos de dragón' ganó popularidad en las farmacias para tratar diversas dolencias. Sin embargo, estos aparentemente ordinarios huesos de dragón ocultan un importante misterio histórico y cultural. No fue hasta 1899 que un erudito llamado Wang Yirong descubrió accidentalmente inscripciones en los huesos de dragón, revelando la verdad: estos huesos eran en realidad huesos oraculares que datan de hace más de tres mil años, de la dinastía Shang. Wang Yirong compró estos huesos oraculares a un alto precio, salvándolos de ser destruidos como materiales medicinales, abriendo así un nuevo capítulo en el estudio de los huesos oraculares.

El descubrimiento de los huesos oraculares no solo llenó los vacíos en el registro histórico de la dinastía Shang, sino que también reveló varios aspectos de la vida durante ese período. Desde la agricultura y la ganadería hasta la astronomía y la medicina, los huesos oraculares nos proporcionan un detallado panorama histórico. Aunque la interpretación de los huesos oraculares sigue en curso y muchos misterios permanecen sin resolver, sin duda representan un hito significativo en la historia de la escritura china.