En la noche del 27 de febrero de 1933, estalló un incendio en el edificio del Reichstag en Berlín, Alemania. Hitler y sus asociados utilizaron este incidente para culpar a los comunistas, arrestando a un joven holandés inocente llamado Marinus van der Lubbe en un intento de encubrir la verdad. Sin embargo, diversas pruebas presentadas en el tribunal indicaron que Lubbe no era el verdadero culpable. Finalmente, las investigaciones revelaron que el incendio había sido orquestado por miembros del Partido Nazi. Este evento no solo expuso la oscura naturaleza del régimen nazi, sino que también generó discusiones continuas sobre las verdades históricas en los años posteriores.
Revelación del Incendio del Reichstag