En la antigua Egipto, los trabajadores no solo consumían alimentos básicos como carne de res y pan, sino que también tenían acceso a complejas instalaciones urbanas. Los arqueólogos han descubierto un barrio cercado cercano, que presenta un intrincado sistema de drenaje en su centro. Aún más emocionante, encontraron los restos de una panadería al aire libre. El egiptólogo Mark señaló con entusiasmo que este era un taller a escala industrial capaz de satisfacer las necesidades de miles de trabajadores. Además, los arqueólogos descubrieron habitaciones para que los trabajadores descansaran, distribuidas a lo largo de una larga calle.
Además del pan, los antiguos egipcios buscaban más placeres, incluido la cerveza. En la tumba de un supervisor, los arqueólogos encontraron numerosos fragmentos de jarras de cerveza y trozos de pan, lo que refleja las condiciones de vida de la época. Montones de huesos de ganado y restos de pescado indican un alto nivel de vida urbana bajo las pirámides, lo que sugiere que poder consumir carne de res era un signo de relativa riqueza en la antigua Egipto.