El misterio de Alejandro I, el zar ruso, gira en torno a su muerte en 1825 en la localidad de Taganrog. Sin embargo, muchas preguntas permanecen sobre la causa de su muerte. Los relatos de sus médicos son contradictorios y los resultados de la autopsia están llenos de incertidumbres. ¿Por qué eligió Alejandro I un entorno tan hostil como su lugar de descanso? ¿Por qué el diario de la reina Isabel se quedó en silencio durante ocho días antes de la muerte del zar? Estos enigmas han suscitado especulaciones sobre si realmente se retiró a una edad media o si fingió su muerte.

Diez años después de la muerte de Alejandro I, un anciano refinado apareció de repente en los montes Urales, afirmando ser Fyodor Kuzmich. Tenía un notable parecido con Alejandro I y exhibía modales similares a los del zar. Algunos creen que es la verdadera identidad del zar en su retiro, mientras que otros sugieren que podría ser el hijo ilegítimo de Pablo I o un oficial de la guardia llamado Uvalov. Estas teorías solo profundizan el misterio que rodea a Alejandro I.