Las antiguas civilizaciones de América del Sur están envueltas en muchos misterios sin resolver. En Perú, dentro de las montañas de Byidna Yulanka, se erige una fortaleza conocida como Chavín de Huántar. Este castillo es casi inaccesible, construido con técnicas únicas, con muros tallados y cincelados en piedra, mostrando un entendimiento de la construcción que sigue siendo difícil de comprender. El diseño interior de la fortaleza es complejo, lleno de trampas y mecanismos en la entrada. Pilares de piedra, que se asemejan a 'dagas de piedra', están incrustados en granito duro, adornados con tallas de figuras femeninas misteriosas que desconciertan a los observadores.

En las ruinas del antiguo castillo de Selaraga, ubicado a una altitud de 6000 metros, existen fenómenos similares inexplicables. Las técnicas de construcción de esta fortaleza son avanzadas, utilizando enormes bloques de piedra sin mortero, y no tiene puertas ni ventanas, solo una salida en el techo. La altura y las condiciones ambientales hacen difícil imaginar cómo fue construido y habitado.

En el desierto de Atacama en Chile, grabados en piedra cubren las rocas duras, con patrones intrincados e inscripciones misteriosas. Mientras tanto, en el desierto de la provincia de Arequipa en Perú, se han descubierto enormes diseños y círculos gigantes, junto con castillos antiguos robustos. Las paredes de estas fortificaciones tienen hasta 56 metros de grosor, construidas de lava volcánica, y permanecen fuertes a pesar de miles de años de erosión.

La existencia de estos castillos y patrones desafía nuestra comprensión de las civilizaciones antiguas. ¿Cómo fueron construidos? ¿Y quién construyó estas fortificaciones en entornos tan duros?