La Isla de Pascua, ubicada en el Pacífico Sur, es una isla remota situada a 3,600 kilómetros de la costa de Chile. La isla carece de bosques, ríos y tierras fértiles, sin embargo, alberga más de 450 enormes estatuas de piedra, cada una de aproximadamente 10 metros de altura y con un peso superior a 90 toneladas. Los orígenes y el propósito de estas estatuas han despertado un gran interés entre investigadores y el público en general.
En cuanto a los orígenes de estas estatuas, el académico británico James propuso una teoría de civilización continental antigua, sugiriendo que estas estatuas son vestigios de tal civilización. Sin embargo, la ciencia moderna ha demostrado que estas estatuas fueron construidas en el siglo V, lo que contradice las afirmaciones de James. El antropólogo noruego Thor Heyerdahl creía que estas estatuas fueron construidas por inmigrantes de Sudamérica, posiblemente descendientes de los antiguos mayas. También se ha mencionado a los polinesios en la investigación, ya que podrían haberse asentado en la isla alrededor del siglo XII y comenzar a construir estas estatuas.
Las motivaciones detrás de la construcción de estas estatuas siguen siendo desconcertantes. Algunos creen que fueron construidas para honrar a los ancestros, mientras que otros piensan que fueron creadas para buscar consuelo espiritual o para disuadir a los invasores. Sin embargo, la existencia de estas estatuas continúa evocando asombro y curiosidad.