En tiempos antiguos, la gente se preocupaba de que el sol, la luna y las estrellas pudieran caer del cielo, y la historia de los 'Qi' se ha transmitido de generación en generación. Hoy en día, enfrentamos no solo los cuerpos celestes, sino también amenazas del espacio profundo: asteroides y cometas. Los peligros potenciales que representan estos objetos celestes obligan a la humanidad a reevaluar la validez de las preocupaciones de los 'Qi'.
La historia de colisiones catastróficas, como la que ocurrió entre Júpiter y un cometa, nos advierte sobre la posibilidad de que la Tierra pueda enfrentar desastres similares. Si tal evento ocurriera, ¿sería capaz la humanidad de hacer frente a la situación? Estas preguntas han suscitado discusiones profundas entre los científicos. Aunque la gran mayoría de los asteroides se concentran en el cinturón de asteroides, algunos 'intrusos' podrían representar una amenaza para la Tierra. Por ejemplo, el asteroide Hekates y el asteroide Hermes han estado cerca de la Tierra, causando gran alarma.
Los astrónomos modernos han observado y calculado que los asteroides de más de 1 kilómetro y los cometas de más de 600 metros de diámetro representan amenazas potenciales. Aunque la probabilidad de que estos cuerpos celestes impacten la Tierra cada año es extremadamente baja, las consecuencias serían inimaginables si llegara a suceder. Por lo tanto, los científicos están pidiendo un fortalecimiento de los sistemas de monitoreo y alerta temprana para tomar medidas proactivas que protejan a la Tierra y a la humanidad de los pequeños cuerpos celestes que se aproximan.