En los mitos antiguos, la gente solía creer que el centro de la Tierra era hueco, una idea que surgió de los primeros entendimientos sobre túneles. Sin embargo, la ciencia moderna revela que el interior de la Tierra es mucho más complejo. Actualmente, el pozo de petróleo más profundo que podemos perforar alcanza solo 9.6 kilómetros, mientras que el radio de la Tierra es de aproximadamente 6,350 kilómetros. Entonces, ¿qué hay en el núcleo? Los científicos han descubierto la estructura de tres capas de la Tierra a través del estudio de las ondas sísmicas: la corteza, el manto y el núcleo.
La corteza es la capa más externa, compuesta por rocas familiares. A unos 32 kilómetros bajo tierra, la estructura de la corteza cambia, formando la discontinuidad de Mohorovičić. Debajo de eso se encuentra el manto, también compuesto de rocas duras. Más abajo, a una profundidad de unos 2,900 kilómetros, las ondas sísmicas cambian significativamente, indicando que el núcleo es líquido y está compuesto principalmente de hierro y níquel, que representan el 90% y el 10% respectivamente. Sin embargo, algunos investigadores sugieren que el núcleo también podría contener oxígeno o sulfuros, lo que sigue siendo un misterio sin resolver.
A medida que la humanidad continúa excavando más profundo en la Tierra, las temperaturas aumentan gradualmente. En la búsqueda de diamantes y oro, se han realizado intentos de penetrar más profundamente en el subsuelo, pero el rápido aumento de la temperatura hace que este proceso sea extremadamente desafiante. Se estima que la temperatura en el núcleo podría alcanzar hasta 68,000 grados Celsius, lo cual es difícil de imaginar.