Ciertos lugares en la Tierra parecen ocultar fuerzas desconocidas que dificultan la aproximación tanto de humanos como de vida silvestre. El Valle de la Muerte, ubicado en la frontera entre California y Nevada, ha visto a equipos de exploración casi aniquilados, con sobrevivientes que sucumben poco después, dejando las razones de estas tragedias como un misterio. Sin embargo, esta área es un paraíso para la vida silvestre, donde aves, serpientes y burros salvajes prosperan.

En contraste, el "Valle de la Muerte" cerca de Nápoles y el Lago Viverone en Italia se ha convertido en un cementerio para animales, con miles que mueren cada año, aunque no representa una amenaza para los humanos. El Valle de la Muerte en la región de Kronotsky en la península de Kamchatka, en la antigua Unión Soviética, se extiende dos kilómetros de largo y tiene entre cien y trescientos metros de ancho, con el suelo cubierto de azufre y cadáveres de animales esparcidos por todas partes. Más de treinta personas han perdido la vida aquí, y a pesar de numerosas investigaciones científicas, no se han encontrado respuestas definitivas: ¿son gases tóxicos o azufre? ¿Cómo es que los residentes cercanos permanecen ilesos?

El Valle de la Muerte en la isla de Java, Indonesia, es aún más extraño, con una fuerza misteriosa en sus cuevas que puede atraer a personas o animales, llevándolos a un destino fatal. Los secretos ocultos tras estos Valles de la Muerte siguen siendo un enigma, pero el poder de la ciencia eventualmente revelará sus misterios.