Para los humanos, las plantas parecen crecer en silencio y sin ser notadas. Sin embargo, desde la década de 1970, los científicos han descubierto gradualmente que las plantas emiten sonidos, lo que ha despertado la curiosidad sobre su 'lenguaje'.
En la década de 1970, un científico australiano descubrió que cuando las plantas sufren una sequía severa, producen un sonido de 'clic'. Este ruido es causado por pequeñas vibraciones en sus sistemas de transporte de agua. Aunque los científicos de la época no pudieron confirmar si estos sonidos eran intencionales, esto despertó el interés en el concepto de 'lenguaje' de las plantas.
Posteriormente, el científico británico Mitchell investigó más a fondo este fenómeno, pero no pudo proporcionar más evidencia de que las plantas realmente posean un lenguaje. Sin embargo, la investigación sobre los sonidos de las plantas continuó prosperando, con científicos ansiosos por explorar los significados detrás de estos sonidos.
En 1980, el científico estadounidense Kingsley y su equipo instalaron equipos de teledetección en un cañón afectado por la sequía para escuchar señales eléctricas emitidas por las plantas. Descubrieron que durante la fotosíntesis, las plantas emiten una señal específica, lo que ayuda a comprender mejor cada etapa del crecimiento de las plantas.
En 1983, dos científicos estadounidenses anunciaron que los sonidos producidos por las plantas podrían representar señales químicas, advirtiendo a los árboles cercanos cuando son atacados por plagas.
Recientemente, el científico británico Rod y el científico japonés Kenzo Iwao diseñaron un dispositivo llamado 'Traductor Activo de Plantas', que puede capturar y analizar directamente los sonidos de las plantas. A través de esta máquina, descubrieron que los sonidos de las plantas varían con los cambios ambientales e incluso pueden transmitir angustia cuando están expuestas a luz intensa, sequía o daños por viento.