Los expertos en el Reino Unido descubrieron hace mucho tiempo que las plantas tienen un 'lenguaje'. Utilizando instrumentos especiales conocidos como detectores de plantas, pueden captar los sonidos emitidos por las plantas en diversas situaciones. Cuando las plantas enfrentan condiciones climáticas adversas o son dañadas, producen sonidos bajos y caóticos, conocidos como 'lenguaje micro-térmico'. Al usar auriculares, las personas pueden escuchar estos sutiles sonidos.
Además de escuchar a las plantas hablar, los investigadores también intentan comprender sus mensajes. Los estudios indican que las plantas participan en intercambios de energía durante su crecimiento, un proceso que es lento y a menudo imperceptible. Sin embargo, con 'grabadoras' especiales, este proceso puede ser documentado y analizado para descifrar el lenguaje de las plantas. Por ejemplo, cuando una planta está deshidratada, sus haces vasculares pueden romperse, emitiendo 'ultrasonido' de frecuencia ultra baja, que se puede considerar como la 'queja' de la planta.
Los científicos soviéticos realizaron investigaciones similares, utilizando computadoras electrónicas para comunicarse con las plantas. Los datos recibidos por una computadora se muestran en una pantalla, mientras que otra computadora interpreta estos datos y dibuja gráficos simples. Estos gráficos revelan el lenguaje de las plantas, ayudando a los humanos a entender sus necesidades.
Los académicos estadounidenses confirmaron además que las plantas efectivamente emiten 'ultrasonido' cuando les falta agua. Actualmente, los científicos italianos han inventado un walkie-talkie que permite una comunicación básica con las plantas, identificando palabras como 'caliente', 'frío' y 'sediento'.
Aunque nuestra comprensión del lenguaje de las plantas sigue siendo limitada, la capacidad de escuchar a las plantas 'hablar' marca un avance significativo en la ciencia. En el futuro, si los humanos pueden realmente comprender el lenguaje de las plantas, la producción agrícola podría experimentar cambios revolucionarios, lo que podría aliviar la escasez de alimentos.