Hace más de un siglo, un barco pesquero se encontró con un misterioso agua de mar "pegajosa" en el noroeste del Atlántico. La tripulación sospechaba que un monstruo marino estaba causando problemas, pero no fue hasta que el capitán descubrió la estratificación del agua de mar que se dieron cuenta de que era el fenómeno conocido como "estratificación de densidad". Un acontecimiento similar fue documentado por el explorador noruego Fridtjof Nansen en su barco, el Fram. Después de más de tres años de investigación, Nansen reveló los principios científicos detrás de este fenómeno. Los modernos sumergibles de aguas profundas, como el Trieste de Jacques Piccard, también han enfrentado situaciones similares, pero finalmente lograron superarlas. Si bien la "estratificación de densidad" ya no representa una amenaza para los barcos contemporáneos, sus aplicaciones militares siguen siendo extremadamente significativas.