En una típica noche de Navidad cerca de South Bethel, en el norte de Tennessee, un joven llamado Oliver Leach desapareció misteriosamente. La familia Leach estaba organizando una gran fiesta navideña, llena de risas y alegría. Después de la cena, la madre de Oliver lo llamó para que fuera a buscar agua, pero nunca regresó. La única evidencia de su desaparición fue una serie de huellas en la nieve y un cubo de agua vacío que había rodado al suelo. Extrañamente, se podían escuchar los gritos de ayuda de Oliver desde arriba: "¡Ayúdame! ¡Ayúdame!" Sin embargo, todo a su alrededor parecía tranquilo y no se encontró nada. Oliver desapareció sin dejar rastro, dejando atrás un misterio de un siglo.

En 1956, en Oklahoma, otro niño llamado Jimmy también desapareció repentinamente durante un juego. Jimmy y sus amigos estaban jugando a "Tiro de Aros Vaquero" cuando él acertó al villano Tom. Justo cuando estaba a punto de aterrizar, la figura de Jimmy desapareció inexplicablemente. Esa noche, su madre lo buscó con desesperación, pero no había señales de él. ¿Qué secretos se esconden detrás de estos extraños eventos?