En la tarde del 29 de junio de 1988, un estadounidense llamado Chris Davis fue testigo de una criatura misteriosa cerca del pantano Skapeo Yuli. Esta criatura medía más de dos metros de altura, tenía ojos rojos y piel verde, y estaba cubierta de escamas. Tenía cabello largo, rasgos faciales peculiares y brazos largos con solo tres dedos. La criatura caminaba erguida, carecía de cola y emitía un agudo rugido. Davis informó rápidamente sobre el avistamiento a las autoridades locales, y tras una investigación, la policía descubrió cartones desgarrados y huellas claras que parecían una mezcla entre humano y bestia. Posteriormente, los residentes locales informaron de múltiples avistamientos de criaturas similares. Tras la noticia, numerosos expertos viajaron para investigar, y el renombrado académico Ilik Bekyord nombró a esta criatura 'el Hombre Lagarto'.
La aparición del 'Hombre Lagarto' desafió la teoría de la evolución de Darwin, atrayendo la atención de la comunidad académica internacional. Algunos académicos creen que puede haber un 'eslabón perdido' en los orígenes de los humanos antiguos, y el 'Hombre Lagarto' podría representar una rama lateral no descubierta. La oferta de una recompensa de un millón de dólares por capturar al 'Hombre Lagarto' refleja la fascinación del público por este misterio.