En la provincia de Tizi Ouzou, en el este de Argelia, hay una mujer llamada Halima Badkof que, a pesar de numerosos intentos de tomar fotografías, curiosamente nunca aparece en ninguna de ellas. Este fenómeno ha desconcertado no solo a los fotógrafos, sino también a los científicos.

Halima tiene más de setenta años, pero ninguno de sus documentos de identificación lleva su foto, y está ausente en imágenes personales y familiares. Al principio, la gente especuló que podría no gustarle que le tomaran fotos, pero a medida que ella persistía, estaba dispuesta a probar en diversas condiciones. Sin embargo, ya sea en interiores o exteriores, bajo luz artificial o luz solar, los fotógrafos descubrieron que su imagen fallaba consistentemente en aparecer en la película, dejando solo un espacio en blanco.

Este fenómeno llamó la atención de fotógrafos senior locales, quienes decidieron usar el mejor equipo y película para intentar capturar su imagen una vez más. Después de múltiples esfuerzos, encontraron que en todas las fotos tomadas con Halima, las imágenes de los demás eran claras, pero su lugar seguía siendo solo una marca oscura. Este extraño suceso dejó a los fotógrafos perplejos, lo que les llevó a invitar a científicos para investigar el problema. En última instancia, este enigma permanece sin resolver, convirtiéndose en un misterio histórico perdurable.