El Titanic, que zarpó el 10 de abril de 1912, era el mayor transatlántico de su época. Sin embargo, durante su viaje, aparecieron varios signos ominosos. El día de la partida, la madre de Joan Grant tuvo un presentimiento de que el barco se hundiría, y el profeta Sr. Twy predijo la desaparición del gran transatlántico. En la noche del 14 de abril, un bostoniano soñó que el gran barco chocaba contra un iceberg, lo que resultaba en muchas muertes. En las primeras horas del 15 de abril, una pareja en Brasil soñó con el hundimiento del Titanic, y a pesar de su ubicación remota sin telecomunicaciones, su sueño fue finalmente confirmado como una realidad. Además, el empresario británico Connell Midleton y el ingeniero naval Colin McDonald también previeron el desastre en sus sueños. Estos misteriosos presagios provocaron una discusión más profunda sobre los signos de desastres inminentes.