En un día de agosto de 1100, el rey Guillermo II de Inglaterra estaba cazando en el Nuevo Bosque, acompañado por su hermano Enrique y algunos asistentes. Mientras Guillermo perseguía un ciervo rojo, una flecha le dio en el pecho y murió en el acto. Enrique rápidamente tomó el trono, convirtiéndose en Enrique I. Sin embargo, la pregunta sigue siendo: ¿fue la muerte de Guillermo II un accidente o fue un asesinato calculado? Este tema sigue desconcertando a los historiadores. Algunos creen que Enrique orquestó el asesinato para reclamar el trono, mientras que otros argumentan que fue simplemente un desafortunado accidente, ya que cazar era extremadamente arriesgado en ese momento. Varias especulaciones rodean la muerte de Guillermo II, convirtiéndola en un misterio fascinante.