Recientemente, surgió una historia notable de Nueva York, EE. UU.: el primer hombre embarazado del mundo dio a luz a un niño sano en marzo de 1997, con un peso de 3.8 kilogramos. Este hombre de 33 años, temporalmente llamado 'Señor Mamá', expresó su emoción diciendo: '¿Están de acuerdo conmigo? Esto es, de hecho, un gran milagro, y mi esposa y yo estamos muy felices.'

En las primeras horas de una noche de marzo de 1997, en un hospital privado no muy lejos de Nueva York, los médicos realizaron una cesárea para entregar a un niño, al que los padres llamaron Zasjin Benjamin.

El Señor Mamá fue uno de los tres voluntarios que respondieron a un llamado de científicos para participar en una revolución tecnológica. Compartió: 'Mi esposa perdió su capacidad de concebir después de someterse a una cirugía debido a una enfermedad, así que los médicos sugirieron que participara en este experimento para ayudarnos a superar nuestras dificultades. Sin dudarlo, fui el primero en inscribirme como voluntario.'

Los expertos primero trasladaron las células del óvulo fertilizado de su esposa a un tubo de ensayo, donde se desarrollaron en embriones. Luego, los embriones fueron implantados en la grasa abdominal del hombre, junto con una cierta dosis de hormonas femeninas. En este punto, el embrión dentro del hombre era completamente normal.

El Señor Mamá reflexionó: 'Después de recibir la inyección de hormonas femeninas, mis senos comenzaron a crecer, pero desde entonces han vuelto a la normalidad. Me siento honrado de ser el primer hombre en el mundo en experimentar el embarazo y el parto por mi esposa.'

Su esposa también expresó sus emociones, diciendo: 'Tener un hijo es suficiente para nosotros. Sin embargo, en el pasado, soñaba con tener una gran familia con 5 o 6 hijos. Después de dar a luz, mi esposo ganó 18 kilogramos, pero antes de decidir tener este hijo, él era bastante delgado.'

Los expertos médicos que asistieron en el parto creen que ya no hay tabúes en torno a la procreación, y a partir de ahora, los hombres también pueden tener hijos como las mujeres. Este experimento exitoso que permite a los hombres dar a luz servirá como un hito revolucionario en la reescritura de la historia humana.