A mediados de la década de 1580, Inglaterra fue sacudida por un sensacional intento de asesinato fallido conocido como la 'Conspiración Parry'. Este caso está envuelto en misterio y sigue desconcertando a los historiadores hasta el día de hoy. Tras ascender al trono, la Reina Isabel enfrentó desafíos de diversas fuerzas, incluyendo Escocia, España, Francia y el Papado, lo que la obligó a permanecer alerta ante cualquier complot que amenazara su reinado. Robert Parry, un antiguo médico, se convirtió en una figura clave en esta conspiración. ¿A quién servía y cuáles eran sus motivos? Estas preguntas siguen sin respuesta incluso ahora.