Nerón, nacido en el año 37 d.C., fue el último emperador de la dinastía Julio-Claudia del Imperio Romano. En el año 64 d.C., un gran incendio estalló en la ciudad de Roma, durando nueve días y marcando uno de los eventos más catastróficos en la historia romana. Han circulado rumores de que Nerón inició el incendio. Huérfano a una edad temprana, fue criado por su madre, Agripina. Agripina envenenó a su segundo esposo y se casó con su tío, Claudio, deponiendo posteriormente a su hijo biológico, Británico, para nombrar a Nerón como heredero. Tras ascender al trono, Nerón llevó una vida de lujo y excesos, y su administración estuvo plagada de corrupción. Cuando ocurrió el incendio, se decía que Nerón estaba en su escenario, tocando la lira y recitando poesía, e incluso aprovechó la oportunidad para construir su lujoso palacio. Sin embargo, si Nerón realmente provocó el incendio sigue siendo un misterio hasta el día de hoy.
Nerón y el misterio del gran incendio de Roma