La Puerta del Sol, ubicada en Tiahuanaco, Perú, es una representación destacada de la cultura preincaica de Tiahuanaco. Esta enorme puerta de piedra mide 3.048 metros de altura, 3.962 metros de ancho y pesa más de cien toneladas. Cada año, al amanecer del 21 de septiembre, los primeros rayos de luz atraviesan el centro de la puerta. Los académicos han propuesto diversas hipótesis sobre su construcción y propósito.

El arqueólogo estadounidense Wendell Bennett demostró, mediante excavaciones estratigráficas, que la Puerta del Sol fue construida alrededor del año 1000 d.C. y podría haber sido parte de un sitio religioso. El arqueólogo boliviano Carlos Sanchinés cree que funcionaba como la entrada al patio de Kalasasaya, reflejando escenas de rituales religiosos. El arqueólogo argentino Ivara Glaso sugiere que podría ser parte del templo en la cima de la pirámide de Akapana. El historiador estadounidense A. Thomas propuso que este sitio podría haber sido un importante centro comercial o cultural en lugar de uno religioso.

Los académicos soviéticos descifraron los jeroglíficos en la Puerta del Sol, descubriendo que podría funcionar como un calendario astronómico, registrando un ciclo de 290 días. Algunos especulan que la Puerta del Sol podría haber sido construida por extraterrestres para observar los satélites de la Tierra. Sin embargo, estas hipótesis carecen de evidencia sólida, lo que las hace difíciles de aceptar.

El misterio de la Puerta del Sol sigue sin resolverse, esperando más exploraciones por parte de los académicos.