El misterio de la Sociedad de Naciones: ¿por qué Estados Unidos estuvo ausente?
En 1920, se estableció la Sociedad de Naciones con el objetivo de mantener la paz y la seguridad. Sin embargo, Estados Unidos no se unió, y las razones detrás de esta decisión son objeto de amplios debates. Algunos creen que las luchas entre partidos políticos jugaron un papel importante, ya que el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Henry Cabot Lodge, y sus colegas obstaculizaron el tratado debido a intereses partidistas, lo que impidió que Estados Unidos ratificara el pacto de la Sociedad de Naciones. La insistencia del presidente Wilson en los principios y su negativa a comprometerse también influyeron significativamente en la decisión del Congreso.
Sin embargo, muchos académicos argumentan que el público estadounidense estaba generalmente cansado de los conflictos internacionales en ese momento y prefería centrarse en la paz y el desarrollo internos. Los liberales, periodistas como Walter Lippmann y muchos que habían vivido la Primera Guerra Mundial eran reacios a verse envueltos nuevamente en los asuntos europeos. El Partido Republicano y los pacifistas locales compartían preocupaciones similares, temiendo que la Sociedad restringiera la libertad de acción de Estados Unidos. Por lo tanto, la negativa del Congreso de Estados Unidos a unirse a la Sociedad de Naciones aparentemente reflejaba el sentimiento público, pero las razones específicas merecen una investigación más profunda.