En las llanuras del sur de Inglaterra se encuentran las enigmáticas ruinas de Stonehenge. Estos enormes pilares de piedra están dispuestos en múltiples círculos concéntricos, como si contaran secretos antiguos. Mientras tanto, en Bretaña, Francia, el sitio de Carnac también oculta una misteriosa alineación de piedras. Los constructores y el propósito de Stonehenge siguen siendo misterios sin resolver, atrayendo a innumerables académicos para investigar y especular.

Stonehenge fue construido durante el período neolítico tardío, alrededor del 2800 a.C. Está compuesto por pilares de piedra azul y torres de arenisca, siendo el círculo y los arcos centrales particularmente espectaculares. La vista durante los solsticios de verano e invierno al amanecer añade una capa extra de misterio. La alineación de piedras de Carnac, que se dice que originalmente tuvo 10,000 piedras, aún muestra 2,471 piedras hoy en día, dispuestas de manera ordenada como si esperaran algún tipo de ritual.

En cuanto a los constructores de Stonehenge, algunos creen que fueron los celtas, los antiguos romanos o los daneses, pero no hay evidencia concluyente. Los académicos especulan que la construcción de Stonehenge requirió 1.5 millones de horas-hombre, y se logró sin el uso de vehículos de ruedas o animales. El propósito de Stonehenge también es objeto de un amplio debate; algunos lo consideran un observatorio astronómico, otros una trampa de caza, y otros más lo ven como un sitio religioso o un símbolo cultural.

Los misterios que rodean a Stonehenge y las piedras de Carnac encienden la curiosidad sobre las civilizaciones antiguas y llevan a las personas a una contemplación y exploración interminables.