A principios del siglo XVI, cuando los conquistadores españoles llegaron a América del Sur, los incas creyeron erróneamente que eran mensajeros del dios Viracocha. La estatua de Viracocha una vez se erigió en el salón sagrado del templo Coricancha, y los relatos describen la apariencia de este dios como sorprendentemente similar a la del apóstol Bartolomé, tal como lo pintan los artistas occidentales. Era delgado, barbudo, tenía piel clara, vestía túnicas fluidas y sandalias. Los incas creían firmemente que Viracocha era blanco, lo que coincidía con su comprensión de la deidad en ese momento. La semejanza de Viracocha con los conquistadores españoles les otorgó una ventaja estratégica y psicológica, lo que finalmente condujo a su victoria sobre el ejército inca, que era numéricamente superior.
¿Quién fue el modelo original de Viracocha? ¿Por qué los incas lo percibieron como un hombre blanco?