A principios del siglo IV, el Imperio Romano, con Roma como su capital, se extendía por el Medio Oriente y el Mediterráneo, llegando hasta gran parte de Europa Occidental, incluyendo Francia, España y el Reino Unido. En ese momento, el Imperio Romano enfrentaba una grave división, lo que resultó en una situación con cuatro gobernantes. El padre de Constantino era el gobernante de la Galia y Gran Bretaña, y tras su muerte en 306, Constantino ascendió al trono con el apoyo de sus soldados. Durante este período, el cristianismo, como nueva religión, estaba siendo perseguido, y los emperadores del Imperio Romano Occidental intentaron suprimir esta tendencia, lo que llevó a la brutal persecución de muchos cristianos. Sin embargo, en 313, Constantino declaró el cristianismo como religión legal y lo estableció como la religión del estado de Roma. Esta transformación plantea preguntas: ¿qué fuerzas llevaron a este emperador a cambiar de postura?
¿Realmente experimentó Constantino el evento misterioso descrito por Eusebio? Eusebio afirmó que Constantino le dijo que vio una cruz en el cielo la noche antes de la batalla y que la volvió a encontrar en un sueño. Sin embargo, los eruditos posteriores han expresado dudas, cuestionando por qué una revelación tan importante solo se reveló después de la muerte del emperador. Algunos creen que Constantino pudo haberse convertido al cristianismo después de su victoria en la batalla para consolidar su posición, mientras que otros sugieren que podría haber sido un fenómeno óptico, como un halo solar. En cualquier caso, la transformación de Constantino indudablemente impactó el curso de la historia europea.