En la mitología y leyendas griegas, el rey Minos envió a su hijo Androgeo a participar en los juegos, solo para que fuera asesinado por el rey de Atenas. Enfurecido, Minos declaró la guerra, obligando a Atenas a enviar regularmente jóvenes y niñas a Creta, donde eran encarcelados en un laberinto. No fue hasta la década de 1870 que el arqueólogo alemán Heinrich Schliemann descubrió la ciudad de Troya, lo que llevó al arqueólogo británico Arthur Evans a desenterrar el importante palacio de la civilización minoica en Creta: el palacio de Cnosos. Este palacio no solo sirvió como centro político, económico y cultural, sino que también estaba lleno de significados religiosos. El patio central del palacio era espacioso, rodeado de edificios de varios pisos, con interiores decorados de manera lujosa y abundantes frescos. Sin embargo, alrededor del 1500 a.C., casi todas las ciudades de Creta fueron destruidas casi simultáneamente, y el palacio de Cnosos no fue la excepción. En 1967, arqueólogos estadounidenses revelaron que esta destrucción podría haber sido causada por una erupción masiva del volcán de Santorini, con cenizas y tsunamis devastando esta antigua civilización.
El misterio de la destrucción del palacio de Cnosos