En 1890, el astrónomo estadounidense Percival Lowell observó características similares a canales en la superficie de Marte, lo que despertó la imaginación sobre la posibilidad de vida en el planeta. A partir de la década de 1960, Estados Unidos y la antigua Unión Soviética iniciaron programas de exploración de Marte a gran escala. Los landers Viking 1 y Viking 2 de EE. UU. aterrizaron con éxito en Marte, revelando las características geológicas del planeta. En los años 90, EE. UU. continuó con sus esfuerzos de exploración de Marte, descubriendo evidencia de que podría existir agua en la superficie marciana. En 2008, el lander Phoenix encontró hielo de agua en Marte, lo que confirmó aún más la hipótesis de la presencia de agua en el planeta. Estas actividades de exploración no solo desvelaron el entorno natural de Marte, sino que también proporcionaron pistas en la búsqueda de vida marciana.
El misterio de la vida en Marte