¿Cómo se descubrió el hielo polar en la Luna?

En 1994, la sonda Clementine trajo esperanza a la exploración lunar al anunciar la posible existencia de hielo de agua en los polos de la Luna. El 6 de enero de 1998, se lanzó la sonda Lunar Prospector, y después de siete semanas de escaneo, el Dr. Alan Binder declaró: "¡Encontramos agua!" Se cree que esta agua está enterrada en el suelo en el fondo de los cráteres en forma de hielo, con un total estimado que varía de 11 millones a 363 millones de toneladas. Si los recursos de agua lunar son suficientes, podrían sostener a 2,000 personas viviendo en la Luna durante más de un siglo.

A pesar de los emocionantes hallazgos preliminares, confirmar la existencia de lagos de hielo en la Luna dependerá en última instancia de futuras naves espaciales equipadas con instrumentos para muestreo directo. Si se logra convertir esta agua en agua potable a bajo costo, el sueño de la colonización lunar podría finalmente hacerse realidad.