En la primavera de 1925, cerca del pueblo de Folsom, Nuevo México, un pastor llamado Mack J. McJunkin tropezó con artefactos prehistóricos mientras buscaba una vaca perdida. Descubrió lo que parecían ser enormes huesos que se asemejaban a los de ganado, junto con una extraña herramienta de sílex. Tras el examen, estos restos revelaron un hecho asombroso: hace unos 10,000 años, América del Norte albergaba una sociedad tribal que cazaba bestias gigantes. Posteriormente, los arqueólogos encontraron más evidencia en Folsom, confirmando que estos nativos americanos prehistóricos eran cazadores altamente capacitados. No solo cazaban bisontes masivos, sino que también procesaban y utilizaban eficazmente su captura. Sin embargo, la pregunta sigue siendo: ¿por qué se extinguieron finalmente estos animales? ¿Fue por fuerzas naturales o por impacto humano? Este misterio permanece sin resolver hasta el día de hoy.