A principios del siglo XX, un buzo griego descubrió los restos de un naufragio en el fondo del estrecho de Anticitera. Este antiguo barco se hundió hace más de 2000 años, cargado de valiosas obras de arte. Sin embargo, durante la excavación, un objeto más misterioso llamó la atención de los expertos: una placa de bronce mezclada entre los escombros.
Después de múltiples desensamblajes y limpiezas, los expertos se sorprendieron al descubrir que esta placa de bronce era en realidad un dispositivo mecánico complejo, que presentaba diales, punteros móviles, engranajes y una placa de metal inscrita con texto. Investigaciones adicionales revelaron que el dispositivo constaba de más de 20 engranajes pequeños, un mecanismo de enrollado y un engranaje de corona, capaz de calcular con precisión los movimientos del sol, la luna y otros planetas.
El académico estadounidense Price confirmó a través de tecnología de rayos X que esta es una de las primeras computadoras del mundo, fabricada en el 82 a.C. Este descubrimiento sorprendió al mundo, ya que precede la invención de la computadora por Pascal en casi 1700 años. Los antiguos griegos eran conocidos por su intelecto, pero la existencia de esta computadora desafía nuestra comprensión.
¿Cómo se fabricó un mecanismo de engranajes tan preciso en la antigua Grecia? ¿Quién fue el creador de esta máquina? Estas preguntas siguen sin respuesta hasta el día de hoy. Algunos especulan que podría haber sido fabricada por los antiguos griegos, mientras que otros creen que podría ser obra de una civilización más avanzada. En cualquier caso, la aparición de esta computadora antigua sin duda escribe un nuevo capítulo en la historia de la humanidad.