El Hombre de Hielo de Mil Años, descubierto en los Alpes del sur de Europa, es un cuerpo congelado bien conservado que data de hace 5,300 años. Se encontró al Hombre de Hielo vestido con un abrigo de piel de ciervo y un chal de hierba, acompañado de un arco, flechas, un hacha de cobre y otras herramientas. Su piel, órganos e incluso ojos permanecen notablemente intactos. Con una altura de aproximadamente 1.6 metros y un peso de alrededor de 50 kilogramos, tiene un lóbulo de la oreja derecha perforado y está adornado con tatuajes y ornamentos. Los tatuajes parecen tener un significado especial, y el método de su creación sigue siendo un misterio hasta el día de hoy.

A través de exámenes físicos del Hombre de Hielo, los científicos han determinado que probablemente se dedicaba a la agricultura y la ganadería, con una dieta que incluía pan de grano molido. Sus herramientas y artefactos proporcionan información sobre su estilo de vida y habilidades. En particular, el arco de cuerno y el hacha de cobre que llevaba son significativos; el hacha de cobre marca la llegada de la era del metal, mientras que el arco de cuerno resalta su pasión por la caza. La vida del Hombre de Hielo está rodeada de misterio, y su existencia ofrece pistas cruciales para entender la sociedad europea del Neolítico.