Muchos académicos creen que en América del Norte realmente existe una criatura conocida como Sasquatch, o Bigfoot. Los avistamientos de estos seres se han reportado ampliamente, con relatos tanto de nativos americanos como de colonos blancos. Las evidencias incluyen huellas, heces, pelo, fotografías y grabaciones de audio. En 1940, un indígena llamado Chapman descubrió un Sasquatch de 2.4 metros de altura en Columbia Británica, dejando enormes huellas. En 1955, un trabajador de la construcción llamado William fue testigo de una Sasquatch hembra de aproximadamente 1.9 metros de altura. En 1978, dos ingenieros geológicos senior vieron una figura que se movía rápidamente en el estado de Washington, sospechosa de ser Bigfoot. Estos avistamientos han suscitado amplias discusiones, e incluso algunos afirman que hay una conexión entre Bigfoot y el gran simio chino. En los últimos años, el Instituto de Investigación de Bigfoot ha recopilado una gran cantidad de evidencia, incluyendo muestras de pelo y sangre, lo que ha impulsado aún más la investigación en este campo.
El Misterio del Bigfoot en América del Norte