Fanny Milan nació con dos caras, cuatro ojos y dos bocas, lo que la convierte en un caso raro de diprosopía. Las posibilidades de que ocurra tal condición son extremadamente bajas, y su madre estaba aterrorizada al nacer, temiendo el ridículo de amigos y familiares. Para proteger a su hija, su madre la aisló del mundo exterior, permitiendo que solo los familiares cercanos la vieran. Milan nunca asistió a la escuela formalmente; en su lugar, un tutor privado le enseñó a leer y hacer cálculos. Tiene miedo de los extraños y se preocupa por las preguntas que podrían hacerle, como si sus dos bocas discuten o si sus ojos pueden leer al mismo tiempo. Como resultado, a menudo cubre un lado de su cara con un pañuelo para evitar llamar la atención. Ahora, con 18 años, un médico le ha sugerido una cirugía para eliminar la cara extra, pero no está interesada, ya que se ha acostumbrado a su vida. El mayor deseo de Milan es encontrar un novio; después de vivir en soledad durante 18 años, anhela a alguien con quien compartir sus pensamientos. Cada vez que ve a parejas juntas, siente una profunda tristeza.
La chica de dos caras