A finales del siglo XVIII, Francia fue testigo de la caída de la dinastía Borbón. El rey Luis XVI fue ejecutado, y su esposa e hijo fueron encarcelados. Luis XVII, un niño de apenas siete u ocho años, luchaba por sobrevivir en medio de la tormenta de la revolución. Fue criado por un ferviente jacobino que intentaba moldearlo en un futuro ciudadano de la república. Sin embargo, los realistas exiliados lo proclamaron como el nuevo rey, un movimiento lleno de intrigas políticas.
Después de la reacción termidoriana, el destino de Luis XVII se tornó aún más trágico. El gobierno termidoriano temía que fuera capturado por los realistas, lo que llevó a su encarcelamiento en la prisión del Temple. Según los registros de la prisión, Luis XVII murió en cautiverio el 8 de junio de 1795, a la tierna edad de 10 años. Sin embargo, la cuestión de si realmente murió ha estado rodeada de controversia y especulación durante mucho tiempo.
La dinastía Borbón intentó desentrañar este misterio tras su restauración, pero numerosas personas afirmaron ser el verdadero Luis XVII. Entre los más destacados estaba Karl Wilhelm Naundorff, quien afirmaba haber sobrevivido a la prisión del Temple e incluso había obtenido el reconocimiento del rey de Prusia. Sin embargo, a medida que se acumulaban las pruebas, su identidad se volvía cada vez más dudosa.
Los historiadores han llevado a cabo investigaciones exhaustivas sobre este enigma, esforzándose por descubrir la verdad. Sin embargo, debido a influencias políticas, este misterio sigue sin resolverse.