En el 522 a.C., Cambises, el rey persa, murió repentinamente mientras regresaba a Persia. ¿Cómo murió? ¿Dónde ocurrió? Estas preguntas han atormentado a los historiadores durante mucho tiempo. Los antiguos egipcios creían que Cambises fue castigado por los dioses por matar al toro sagrado, Apis. Según Heródoto, Cambises sufrió heridas graves después de apuñalar a Apis durante su tiempo en Egipto, y finalmente murió de una infección mientras regresaba a casa. Sin embargo, los académicos modernos han cuestionado este relato, sugiriendo posibilidades de suicidio, causas naturales o incluso asesinato.

El rey persa Darío dejó una inscripción en la Roca de Behistún que se refiere a Cambises con la frase "UVāMARSIYUSAMARIYATā". Esta frase ha sido interpretada de varias maneras: algunos creen que significa "suicidio", otros sugieren "muerte natural", mientras que algunos la interpretan como "muerte por su propia mano". Estas diferentes interpretaciones reflejan las diversas perspectivas de los persas sobre Cambises.

También hay múltiples teorías sobre el lugar de la muerte de Cambises. Heródoto menciona que murió en Agbatana, Siria, pero los académicos modernos creen que esto puede ser una mala interpretación. Otros lugares propuestos incluyen Babilonia, Agbatana en Media y Damasco.