En 1900, un buzo griego descubrió un barco hundido en el estrecho de Anticitera. Entre los artefactos recuperados, un círculo de bronce oxidado llamó la atención de los expertos. Tras una cuidadosa limpieza, se sorprendieron al descubrir que este círculo era en realidad un dispositivo mecánico complejo capaz de calcular los movimientos celestiales. Esta máquina está compuesta por punteros móviles, diales, engranajes y placas de metal, todo diseñado de manera intrincada y verdaderamente notable. Los expertos especulan que este dispositivo pudo haber sido utilizado para calcular las trayectorias del sol, la luna y otros planetas. Sin embargo, data del 82 a.C., ¡casi dos mil años antes que las computadoras modernas! El descubrimiento del "mecanismo de Anticitera" desafía las percepciones tradicionales sobre las capacidades tecnológicas de la antigua Grecia y plantea una serie de preguntas: ¿Cómo fue fabricado? ¿Quién lo creó?
El mecanismo de Anticitera: una computadora antigua