La muerte de Iván IV, conocido como Iván el Terrible, sigue envuelta en misterio. Fue el primer zar de Rusia, famoso por su gobierno brutal y autocrático. El 18 de marzo de 1584, murió repentinamente mientras jugaba al ajedrez a la edad de 53 años. Existen diversas teorías sobre la causa de su muerte. La opinión tradicional sugiere que falleció de causas naturales, mientras que algunos académicos proponen que fue envenenado. Un análisis químico realizado en 1963 en la tumba de Iván IV reveló una presencia significativa de mercurio en sus restos, lo que aumenta la posibilidad de envenenamiento.

El 15 de noviembre de 1581, Iván IV sospechó que su hijo, Iván, planeaba usurpar el trono, lo que llevó a un enfrentamiento violento que resultó en la muerte del príncipe. De manera similar, las circunstancias de la propia muerte de Iván IV son controvertidas, y algunos creen que fue asesinado durante un golpe de estado en la corte. Estos eventos destacan la complejidad y brutalidad del reinado de Iván IV.