El rey Luis XVI fue advertido por astrólogos desde joven que debía tener especial cuidado el día 21 de cada mes. A pesar de sus esfuerzos por evitar este día, siempre se encontraba en crisis significativas. El 21 de junio de 1791, Luis XVI intentó huir de la Revolución Francesa, pero fue arrestado. Al año siguiente, el 21 de septiembre, Francia abolió la monarquía y estableció una república. Finalmente, el 21 de enero de 1793, Luis XVI fue ejecutado. Estos eventos parecen validar la profecía, marcando el 21 como su día de infortunio.
La Maldición del 21